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Charla del Sr. Ernst Messerschmid,

Astronauta y Miembro del Rotary Club de Stuttgart

El martes día 24 de junio, el astronauta Ernst Messerschmid asistió a nuestra reunión rotaria y nos ofreció una charla, seguida de coloquio, sobre su experiencia espacial. También enseño unos videos e imágenes de su viaje y estancia en la estación internacional espacial (EIE). Todo ello en relación a un viaje realizado en el año 1985.

Ernst M. explico su experiencia como astronauta tanto en su viaje en el transbordador Challenger como sus 6 meses en la EIE.

El viaje que hizo fué el último del transbordador antes del accidente que causó su destrucción. Tuvo la oportunidad de participar en la carrera espacial gracias a que dicho viaje fue financiado en parte por Alemania.

Tanto en el viaje como en las jornadas previas de preparación, las horas de trabajo son muy intensas. En la EIE toda la tecnología allí instalada está estandarizada debido a la estancia de astronautas de varios países. En la EIE, las jornadas de trabajo pueden durar más de 24 horas; nos especificó que se realizaron trabajos en tecnología y sobre todo en micro gravedad, por ejemplo, el estudio de los fluidos en el cuerpo humano. Comentó que el cuerpo humano rejuvenece unos 10 años, ya que la diferencia de presión hace que la piel se alise y desaparezcan las arrugas. En el espacio se produce 25 veces más pérdida de masa muscular y de calcio que en la Tierra, ello lleva a una pérdida de un 2% a 10% de calcio y masa muscular al mes. Para paliar todo ello, además de la medicación especifica, hacen unas 2 horas de ejercicio diario, entrenamiento por híper vibración y mediante unas gomas elásticas que simulan la gravedad.

A continuación siguió contando cómo se ponen el traje para poder salir al exterior de la EIE. Tardan unas 2 horas en colocarse el traje y permanecen en el exterior unos 6 – 8 horas. Si los trabajos son en la zona de incidencia del sol la temperatura llega a 150 °. Si no se está en dicha zona, la temperatura baja a -150°. El traje está lleno de sensores que monitorizan todo el cuerpo. En las horas que trabajan en el exterior, pierden unos 6 litros de fluidos. También hay estudios bastante concluyentes referentes al calentamiento global.

Todos los sábados tienen jornada de limpieza de la estación, donde el 90% de los líquidos son reciclados, incluso algunos de ellos se utilizan para producir oxígeno para la propia EIE. La basura y los desechos son debidamente empaquetados para, cuando llega el siguiente transbordador, llevarlos de regreso a la Tierra donde estos desechos también son estudiados.

Explicó detalles de la vida cotidiana, como a la hora de dormir, donde hay astronautas que se fijan o atan, y otros como Ernst M. que duermen literalmente flotando dentro de la estación. La comida es liofilizada. La estación ocupa una superficie igual a dos campos de futbol, sobre todo debido a las antenas. El viaje se realizó en el año 1985, y en ese viaje ya disponía de reproductor de CD y discos de CD regrabables

También nos informó que las estancias en el espacio se establecen en 6 meses, porque el viaje a Marte durará 6 meses. En un futuro, los desplazamientos se harán por medio de grandes cohetes, en primer lugar se puede establecer una estación en la Luna, y de allí dar el salto a Marte, que se podría dar en unos 20 – 30 años. También, se pueden instalar telescopios de gran potencia más allá de la Luna, para estudio de la inmensidad del espacio. En la actualidad hay misiones espaciales con o sin tripulantes, sobre todo por los grandes intereses económicos. Nos recordó que alrededor de 200 mil millones de euros es lo que se invierte anualmente en la carrera espacial.

Se le preguntó por la posibilidad de vida en Marte. Explicó que en este planeta todo ocurre un 10% más rápido que en la Tierra. En Marte se ha detectado agua, si bien no en la superficie, y por ello se intuye algún tipo de vida. Todo ello implica la continuidad de los estudios.

La siguiente pregunta fué ¿Cómo se prepara psicológicamente un astronauta ante la posibilidad de no regresar? La respuesta fue tajante: “No lo pensamos, la idea de ir al espacio es muy superior a cualquier otra cosa o pensamiento”.

También se le preguntó por sus comienzos y, como curiosidad, explicó que su primer trabajo fué como lampista, pero que gracias a sus estudios, determinación y perseverancia consiguió llegar a viajar al espacio.

Para más información puede consultarse la siguiente web: http://www.irs.uni-stuttgart.de

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